
Esta sección de la web nace con el único objetivo de acercar diariamente al lector a la historia de la bimilenaria e inmortal ciudad de Zaragoza a través de su larga tradición eclesial y de la ferviente devoción popular plasmada, principalmente, en la vida de sus cofradías y hermandades. Con la conmemoración de una de las tantas efemérides que se conmemoran cada día, buscamos una excusa con la que dar a conocer, aunque sea a través de unas breves líneas, lo que a lo largo de los siglos nos ha llevado a ser lo que somos: cofrades de Zaragoza.
Desde las primeras referencias halladas de la procesión del “Santo Entierro” consta la presencia de un palio para el “Cristo de la Cama” tal y como se describe en la composición poética de autor anónimo, “Entierro de Christo en Çaragoça” datada en el primer tercio del siglo XVII, y que dice «el depósito sacro / del vencedor robusto / baxo de palio augusto: / camina el monumento / en hombros levantado» constatándose también en la composición del cortejo procesional del año 1700 que «el Santo Sepulcro con su Palio» llevado por «ocho licenciados».
En cualquier caso, se puede afirmar que durante muchos años el palio iba cubriendo la imagen y no detrás, cosa que si ocurriría tiempo después cuando tras el «Féretro o Sepulcro» iba «un suntuoso palio de terciopelo negro, con una gran cúpula y galones de oro» recibiendo la Hermandad la aprobación de la Sagrada Congregación de Ritos por la que se admitía esta costumbre de llevar “palio de respeto” tras las imágenes.
La confección de un nuevo palio sería uno de los primeros trabajos derivados del proyecto de reforma de la procesión convocada por el Sindicato de Iniciativas de Aragón en 1907 encargándose su realización a la “Casa Aranda” regentada por Dª Leonor Torres. El palio, de estilo asirio con ricos bordados de oro fino sobre terciopelo y seda morada y en cuya construcción también intervendrían los hermanos Albareda al ejecutar todo el dorado de las partes de madera, sería bendecido por el Arzobispo Juan Soldevila el 8 de abril de 1914 dando cobijo al venerado Cristo en su sepulcro montado en la tarde del Jueves Santo y mañana del Viernes Santo en la Iglesia San Cayetano, un monumental escenario en el que también se estrenarían esa misma Semana Santa la tramoyas representando la ciudad de Jerusalén encargadas a la “Casa González”.
Bibliografía: Olmo Gracia, Antonio: "Entierro de Christo en Çaragoça: La Semana Santa de Zaragoza en el siglo XVII a través de un poema desconocido". Redobles nº 15. Asociación Cultural Redobles, 2012; Blasco Ijazo, José: "Historia de la Muy, Ilustre, Antíquisima y Real Hermandad de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Madre de Dios de Misericordia". Zaragoza, La Cadiera, 1958; García de Paso Remón, Alfonso y Rincón García, Wifredo: "Iesus Nazarenus, Rex Judaeorum". Asociación para el Estudio de la Semana Santa, 2011.
El texto "Tal día como hoy ... 10 de enero" creado por David Beneded Blázquez para www.jesusdelahumillacion.org, se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 3.0 España. Zaragoza, 2015.
Imagen principal: Estampa de la Hermandad de la Sangre de Cristo en donde aparece el palio asirio cubriendo al "Cristo de la Cama" en el montaje del "Sepulcro" en la Iglesia de San Cayetano (estampa propiedad de la Hermandad de la Sangre de Cristo).
