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Palabras del Hermano Mayor

El Hermano Mayor es el máximo dirigente de la Cofradía o, lo que es lo mismo, el responsable del nutrido y variado grupo de personas que la componemos. Personas a las que, como el “buen pastor” de la parábola de Jesús (cf. Jn 10, 11-16), bien conoce y por las que se sacrifica, dedicando por ellas tiempo, esfuerzo y no pocas preocupaciones.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

¡Feliz Pascua de Resurrección!

Un año más, hemos concluido la Semana Santa, la más esperada del año cofrade. La culminación a meses de preparación, ensayos, reuniones, actividades de hermandad y obra social, momentos de confraternización.

Me gustaría agradeceros a todos el esfuerzo que habéis hecho para que todo haya salido tan bien: tanto los actos previos (ensayo solidario, exaltaciones, visita a la residencia, vía crucis de los niños, preparación y traslado de pasos y atributos), como nuestras procesiones del Domingo de Ramos, Miércoles Santo y la procesión del Santo Entierro, acompañando a nuestros Sagrados Titulares Jesús de la Humillación y María Santísima de la Amargura.

Algunos hermanos también habéis realizado guardias y representaciones en procesiones de otras hermandades, el Pregón, el Sepulcro o la Vigilia. Muchas gracias por hacer presente a nuestra Cofradía en otros momentos de la Semana Santa, contribuyendo a crear una verdadera hermandad entre todas las cofradías.

También me gustaría agradecer el esfuerzo de Sergio Blanco, nuestro Hermano Consiliario, que un año más ha puesto las facilidades necesarias para que utilicemos durante estos días la iglesia de San Felipe y sus instalaciones, y nos ha acompañado en diferentes actos. Igualmente, mi agradecimiento a Felipe Cervera, siempre con nosotros en la procesión de la Amargura.

Para mí esta Semana Santa ha sido especial, porque es la última de mi periodo como Hermano Mayor de la Cofradía. Estoy muy contento con todo el trabajo que hemos realizado entre todos durante estos años. Los que me conocéis sabéis cuánto significáis para mí, sois mi gran familia.

Quiero reconocer el esfuerzo amable, generoso y comprometido de todos los cofrades que habéis formado parte de todas las Juntas de Gobierno durante estos doce años: Ana, Alejandro, Andrés, Beatriz, Carmen, Charo, David, Eduardo, José Ignacio, María, Marta, Miguel Ángel, Nines, Patricia, Paz y Rosana (e.p.d.). GRACIAS.

Y ahora toca seguir. La Cofradía no acaba el domingo de Pascua. Nos esperan tres ámbitos de continuidad para todo el año: el proyecto de formación cofrade, en el que hemos trabajado con mucha ilusión; los programas de obra social, verdadera finalidad cofrade; y el equipo de diseño y redes sociales, que sin duda va a seguir esforzándose por mantener el listón tan alto como hasta ahora lo viene haciendo.

Para finalizar, he rescatado un fragmento de la carta con la que me presentaba como Hermano Mayor, en el año 2006 y me gustaría recordarla con la alegría y la emoción que han supuesto todos estos años.

“…Se me plantean muchas dudas e inquietudes: ¿Lo haremos bien? ¿Sabremos estar ahí en cada momento?;¿Podremos solucionar los problemas que se planteen?¿Seremos capaces de mantener o, más aún,  engrandecer nuestra Cofradía?
Ante estas preguntas, tengo la seguridad de que, según mi experiencia en la Cofradía, siempre ha habido algo que todos hemos compartido, algo especial que ha prevalecido por encima de las personas (¡cuántas ya!) con las que hemos convivido en tantas y tan diversas situaciones, sintiéndonos “hermanos” unos de otros, algo que nos ha hecho marcar con fuerza el latido de esta hermandad, y ese algo es, para mí, el amor que cada uno a nuestra manera demostramos hacia nuestra Cofradía, y en definitiva, hacia nuestros hermanos.


Recibid un fuerte abrazo en Cristo Resucitado
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Juan Ramón Giménez León
Hermano Mayor de la Cofradía