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Palabras del Hermano Mayor

El Hermano Mayor es el máximo dirigente de la Cofradía o, lo que es lo mismo, el responsable del nutrido y variado grupo de personas que la componemos. Personas a las que, como el “buen pastor” de la parábola de Jesús (cf. Jn 10, 11-16), bien conoce y por las que se sacrifica, dedicando por ellas tiempo, esfuerzo y no pocas preocupaciones.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo.

¡Feliz Pascua de Resurrección!

Otro año más hemos vuelto a vivir juntos estos días la Pasión y Muerte de Jesús, pero con la alegría que nos lleva a celebrar la Resurrección y proclamar que Cristo Vive.

Me gustaría agradeceros, en mi nombre y en el de toda la Junta de Gobierno, todo el esfuerzo realizado para que todo haya salido adelante tan bien como se ha hecho, desde todos los actos previos a la propia Semana Santa.

Ha sido un año especial para mí, ya que, aunque siempre hemos estado trabajando por la Cofradía, este año sentía esa responsabilidad que se tiene como cabeza visible de la Cofradía. Imposible llevarla sin todo vuestro apoyo y trabajo.

Por ello, querría hacer hincapié en algunos de los momentos más significativos que hemos podido disfrutar juntos.

La consolidación y fortalecimiento de nuestra Obra Social, que, gracias al esfuerzo de todos, ha sobrepasado con creces lo esperado tanto por la Fundación Centro de día y Consigna San Blas, en nuestro Ensayo Solidario, así como en nuestra visita a la Residencia Domus Vi Zalfonada, en la que cada día nos esforzamos más por dar una parte de nuestro tiempo a nuestros mayores. Igualmente, tanto la Hermandad del Refugio, como la Obra Social del Carmen han sido centro de nuestras atenciones.

Por otro lado, resaltar el compromiso que hemos tenido con la Parroquia y con los diferentes grupos que la componemos. En el Via Crucis de los Niños hemos dado un paso más, invitando a participar activamente a las otras Cofradías que están en la Parroquia, siendo un éxito de participación y modelo a seguir por otras cofradías de Zaragoza. Sin duda alguna, la suma de las distintas cofradías en los actos que hemos desarrollado a lo largo de la Cuaresma y durante la Semana Santa, han hecho que la palabra Cofrade adquiera todavía más sentido.

Quiero agradecer el esfuerzo que hace Sergio, nuestro Hermano Consiliario, para intentar que todos vayamos unidos y sobre todo, por las facilidades prestadas para el desarrollo de todos los actos, así como su acompañamiento, al igual que el uso de las instalaciones de San Felipe.

No me quiero olvidar en estas líneas de la emotiva Fiesta Titutar, en la que tuvimos el placer de poder nombrar a Felipe Cervera como Hermano de Honor, y que como siempre nos ha acompañado en la procesión de la Amargura, y también el nombramiento a nuestro Hermano Juan Ramón, como Hermano Mayor de Honor.

La grata asistencia de cofrades a los diferentes actos de la Semana Santa, es signo del compromiso que tenemos todos para y por la Cofradía. Desde el mismo Sábado de Pasión, empezando por el montaje de los Pasos, la asistencia al Pregón, las procesiones del Domingo, Miércoles y Viernes, las guardias ante los pasos, representaciones en otras cofradías, y en especial, mi agradecimiento, a las personas que han acudido a recoger los pasos el Sábado Santo, al Sepulcro por la mañana como las Vigilias por la tarde. Os animo a todos a seguir participando con la misma fuerza en los próximos años.

Por supuesto, no me puedo olvidar de todo el trabajo constante e intenso, que en los meses previos han realizado el Grupo de Camareras y Mayordomos, para que podamos lucir nuestras queridas Imágenes como se merecen, así como los diferentes atributos procesionales. Al igual que la Sección de Instrumentos, en la preparación de ensayos, Exaltaciones, Pregón o Piquete, para que podamos orar por las calles con nuestras marchas. También el arduo trabajo que realiza el grupo de redes sociales y que hace que nuestra labor de dar testimonio de Fe pueda llegar a cualquier rincón del mundo. Dar las gracias en especial a los Hermanos que han hecho posible que este año haya salido en procesión tanto el aguamanil como la reforma del paso de María Santísima de la Amargura.

Antes de terminar, quería hacer una mención especial a nuestra participación en la Procesión de la Soledad, así como en la Tamborrada del Domingo de Resurrección de Madrid. No me queda más que dar las gracias por todo el interés y esfuerzo que habéis puesto en representar a la Cofradía, con un comportamiento exquisito. Creo que la experiencia ha sido muy gratificante para todos y ha servido para estrechar lazos de convivencia, que es precisamente lo que significa la palabra Cofrade (con el hermano). Unos días que nos quedaran grabados en nuestra memoria y en nuestro corazón. Creedme si os digo que cuando se viven estas experiencias, uno se siente muy orgulloso de pertenecer a nuestra Cofradía, y además poder decirlo en voz muy alta.

Una última reflexión, cuando oigáis que somos una Cofradía pequeña, decirles que no existen cofradías grandes ni pequeñas, si no cofradías que hacen las cosas bien o muy bien.

Que la protección de Jesús de la Humillación y la esperanza de María Santísima de la Amargura, nos hagan ser mejores personas y cristianos, y que podamos transmitirlo a todo el que nos rodea.

Muchas gracias a todos.

Recibid un fuerte abrazo en Cristo Resucitado.

Eduardo Sauras Moix
Hermano Mayor de la Cofradía