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Hoy 6 de enero celebramos ...

"La palabra del Señor permanece para siempre. Y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos" (1 P 1,25: cf. Is 40,8). Esta frase de la Primera carta de san Pedro, que retoma las palabras del profeta Isaías y con las que comienza Benedicto XVI la exhortación apostólica "Verbum Domini", nos pone frente al misterio de Dios que se comunica a sí mismo mediante el don de su palabra. Esta palabra, que permanece para siempre, ha entrado en el tiempo. Es la buena noticia. Éste es el anuncio que, a través de los siglos, llega hasta nosotros.


HOY 6 DE ENERO CELEBRAMOS ... LA SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

Hoy la Iglesia celebra la solemnidad de la Epifanía del Señor, en la que se recuerdan tres manifestaciones del gran Dios y Señor nuestro Jesucristo: en Belén, Jesús niño, al ser adorado por los magos; en el Jordán, bautizado por Juan, al ser ungido por el Espíritu Santo y llamado Hijo por Dios Padre; y en Caná de Galilea, donde manifestó su gloria transformando el agua en vino en unas bodas (elog. Martirologio Romano).
 
El profeta, centinela en medio del pueblo, vislumbra en el horizonte el nuevo amanecer de la historia e invita a caminar hacia la luz de la nueva aurora (1 Lectura). Los Magos vieron el nuevo amanecer y siguieron el esplendor de la estrella para llegar a contemplar y adorar al que es el Sol del nuevo día (Evangelio). La Luz del nuevo amanecer se revela a todos sin excepción (2 Lectura).
 
El término “epifanía” significa manifestación y en este día se celebra la primera manifestación al mundo pagano del Salvador recién nacido que tendrá su continuación en los acontecimientos sucedidos años después en el Jordán, al ser bautizado por Juan, al ser ungido por el Espíritu Santo y llamado Hijo por Dios Padre; y en Caná de Galilea, donde manifestó su gloria transformando el agua en vino en unas bodas.
 
La fiesta de la Epifanía, que sustituyó a los cultos paganos de Oriente relacionados con el solsticio de invierno, fue instituida a finales del siglo III y a lo largo del siglo IV en Alejandría y restantes Iglesias orientales. Zaragoza fue una de las pioneras ciudades occidentales en celebrarla litúrgicamente, alrededor del año 380, por lo que no es de extrañar que en 1121, tras la conquista de la ciudad por Alfonso I, se dedicara la Catedral bajo la advocación de San Salvador en su Epifanía.

Primera Lectura: Lectura del libro de Isaías 60, 1-6

¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz;la gloria del Señor amanece sobre ti!
Mira: las tinieblas cubren la tierra, y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti.
Y caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora.
Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos.
Entonces lo verás, radiante de alegría;tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos.
Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá.
Vienen todos de Saba, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor.

Salmo responsorial Sal 71, 1-2. 7-8. 10-11. 12-13 (R.: cf. 11)
Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

Dios mío, confía tu juicio al rey, tu justicia al hijo de reyes, para que rija a tu pueblo con justicia, a tus humildes con rectitud.
R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

Que en sus días florezca la justicia y la paz hasta que falte la luna;que domine de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra.
R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

Que los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributo. Que los reyes de Saba y de Arabia le ofrezcan sus dones;que se postren ante él todos los reyes, y que todos los pueblos le sirvan.
R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

Él librará al pobre que clamaba, al afligido que no tenía protector;él se apiadará del pobre y del indigente, y salvará la vida de los pobres.
R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra
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Segunda Lectura: Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 3, 2-3a. 5-6

Hermanos:
Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor vuestro.
Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la promesa en Jesucristo, por el Evangelio.


Evangelio: Lectura del santo evangelio según san Mateo 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes.
Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo.»

Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él;convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.

Ellos le contestaron: «En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta: "Y tú, Belén, tierra de Judea, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judea, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel."»

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.»

Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño.

Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron;después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.

Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

Reflexión del Evangelio
 
Desde su primera aparición, la luz de Cristo comienza a atraer hacia sí a los hombres "que ama el Señor", de toda lengua, pueblo y cultura. Es la fuerza del Espíritu Santo que mueve los corazones y las inteligencias que buscan la verdad, la belleza, la justicia y la paz. Es lo que afirma Juan Pablo II en la encíclica Fides et ratio: "El hombre se encuentra en un camino de búsqueda, humanamente interminable: búsqueda de verdad y búsqueda de una persona de quien fiarse: los Magos encontraron ambas realidades en el Niño de Belén." Hombres y mujeres de toda generación, en su peregrinación, necesitan orientarse: entonces, ¿qué estrella podemos seguir? La estrella que había guiado a los Magos, después de detenerse "encima del lugar donde se encontraba el niño", terminó su función, pero su luz espiritual está siempre presente en la palabra del Evangelio, que también hoy puede guiar a todo hombre a Jesús». 

Licencia Creative Commons El texto "Hoy 6 de enero celebramos..." creado para www.jesusdelahumillacion.org, está basado en textos del "Calendario Litúrgico-Pastoral" editado por la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española.

Imagen principal: Escena central de la "Epifanía del Señor" del retablo mayor de La Seo.