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Fotografía principal: momentos del desarrollo del Pregón de la Semana Santa 2011, organizado por nuestra Cofradía por delegación de la Junta Coordinadora de Cofradías de la Semana Santa de Zaragoza (fotografía de Jorge Sánchez). Fotografías secundarias: pregón de la Semana Santa de Zaragoza del año 1974 con representantes de la Cofradía del Señor Atado a la Columna y, tras ellos, de la Coronación de Espinas (fotografía propiedad de David Beneded); desarrollo de la procesión del Pregón del año 1990 en donde se puede apreciar que todavía no existía nuestra Cofradía ni otras fundadas con posterioridad (fotografía de David Beneded); representantes de nuestra Cofradía portando hachas en uno de los pregones de los años 90 del siglo pasado (fotografía de Ángel Beneded).

Desde que en el año 1973, la por entonces conocida como Junta Coordinadora de las Cofradías Filiales de la Hermandad de la Sangre de Cristo retomará casi dos décadas después la organización del Pregón de Semana Santa, este acto se ha convertido, año tras año, en el punto de arranque de nuestra Semana Mayor, de la Semana Santa de Zaragoza.

Para muchos cofrades zaragozanos, el calendario “semanasantero” comienza un día antes que el calendario litúrgico. La fecha está marcada el día anterior del Domingo de Ramos, en el llamado Sábado de Pasión. Ese día, los hábitos, los capirotes y terceroles, los guiones de las cofradías, hermandades y congregaciones de la ciudad y los instrumentos tradicionales salen a la calle para anunciar que la Semana Santa va a comenzar un año más. Su organización, por delegación de la Junta Coordinadora de Cofradía, corre a cargo cada año de la cofradía que le corresponde siguiendo el orden procesional de la Procesión del Santo Entierro.

Sin embargo, esto que hoy en día se ha convertido en imprescindible, era impensable hace solamente cuatro décadas. Porque el Pregón de nuestra Semana Santa es algo mucho más reciente de lo que podemos pensar.

La primera iniciativa de un Pregón en la Semana Santa en Zaragoza.

Como es conocido, en 1937 comienza una nueva época en la Semana Santa zaragozana con la creación de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y de otras muchas cofradías penitenciales filiales de la Hermandad de la Sangre. Cofradías jóvenes, fuertemente comprometidas con los ideales católicos que van a emprender numerosas iniciativas pastorales, caritativas y sociales en la ciudad.

Una de estas cofradías, fundada en 1940 desde la Juventud de Acción Católica es la Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista en cuyo Capítulo General de fecha 1 de enero de 1944 ya “se propone que unos días antes de Viernes Santo se hiciera un pregón por las calles de Zaragoza para anuncio de nuestra Procesión”, elaborándose una proyecto que es aprobado en el siguiente capítulo de Cuaresma de 1944. Esta iniciativa, según se puede observar en el Libro de Actas de la Cofradía [1] llega a contar con la aprobación de la Hermandad de la Sangre de Cristo aunque por causas que no constan no llegó a celebrarse, “pidiendo un voto de confianza para llevarla a cabo” en años venideros.

Sin embargo, el proyecto como tal nunca llegó a desarrollarse, modificándose la idea inicial en un proyecto con carácter mucho más apostólico derivado de la pastoral “Con Cristo a los suburbios de Zaragoza” promulgada por el nuevo Arzobispo de Zaragoza Monseñor Casimiro Morcillo. En 1957 la Cofradía de las Siete Palabras abordó un proyecto pionero entonces como era la creación de una procesión por diferentes barrios de la ciudad. Ese año, la Cofradía, siempre con impulso dinamizador de su fundador, Mosén Francisco Izquierdo Molins, organiza nada menos que tres procesiones el Domingo de Ramos en los barrios de La Paz-San Antonio, Venecia y Oliver, integrada por 20 hermanos de tambor y otros tantos de vela que recorrían las calles proclamando un hermano de la Cofradía el Pregón de la Semana Santa. En años posteriores, se realiza en los barrios de San Antonio y San Eugenio, durante el Viernes de Dolores y cambiando la orientación del mismo hacia un Vía Crucis hasta que tras la Semana Santa de 1960 se deja de organizar.

Nace el Pregón de la Junta Coordinadora de Cofradías.

Ese mismo año 1957, que la Cofradía de la Siete Palabras ejecuta finalmente su proyecto, durante las reuniones de la Junta Coordinadora de Cofradías (por aquel tiempo, denominada Junta Coordinadora de las Cofradías Filiales de la Hermandad de la Sangre de Cristo), también se trata el tema, proponiendo el entonces Hermano Mayor de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén, D. José Laborda Navarro, la organización de un acto que tuviera como objeto pregonar la Semana Santa de la ciudad [2].

Ya entonces se establecieron una serie de pautas que, a la postre, se han ido perpetuando a lo largo del tiempo. El día y horario de organización marcado a la tarde del sábado anterior al Domingo de Ramos, el lugar de salida establecido en la Iglesia de San Cayetano, los participantes, la propia ubicación del punto de lectura del Pregón y hasta prácticamente el recorrido:

Así rezan las noticias de la prensa escrita zaragozana en fecha 13 de abril de 1957 [3]:

Esta tarde a las ocho de la tarde saldrá de la plaza de San Cayetano la comitiva del “Pregón” de la Semana Santa zaragozana, organizada por la Junta Coordinadora de Cofradías. El cortejo estará formado por timbaleros y clarineros montados, pertenecientes a la Cofradía de la Piedad, estandartes y grupos de cofrades revestidos de túnicas, en representación de todas las hermandades y cofradías penitenciales de nuestra ciudad. El itinerario será el siguiente: plaza del Justicia, Manifestación, Alfonso I, plaza del Pilar, Don Jaime I, plaza de España, Coso, Alfonso I y Manifestación. En la plaza del Pilar será leído el Pregón por el ilustre escritor Don José María Zaldívar.

Terminada esta primera fase de la promulgación de actos, el cortejo del Pregón continuará su marcha por el itinerario previsto, para detenerse en la plaza de España, donde será leído por el señor Zaldívar, y el canónigo Muy Ilustre señor Don Juan Antonio Gracia dirigirá una alocución al pueblo zaragozano invitándolo a seguir las conmemoraciones y actos venideros. Siguiendo el itinerario previsto, la comitiva se reintegrará a la iglesia de Santa Isabel.

Un año más tarde, la iniciativa volverá a desarrollarse, con similares características. Así lo anunciaba el “Diario Amanecer” el 28 de marzo de 1958, un día antes de la celebración.

Organiza este pregón por segunda vez, la Junta Coordinadora de Cofradías y saldrá a las 19:30 de la Iglesia de Santa Isabel. Abrirá marcha el grupo montado de la Cofradía de Nuestra Señora de La Piedad y formarán en solemne comitiva religiosa, representaciones de todas las cofradías zaragozanas, con el guión respectivo y dos faroles, y al frente la representación de la Hermandad de la Sangre de Cristo. Intercalados entre las representaciones desfilarán los grupos de tambores de las Cofradías de las Siete Palabras y del Prendimiento del Señor.

Desde el templo de Santa Isabel, la comitiva se dirigirá a la Hospedería del Pilar, desde la que será leído, en voz alta, el Pregón de la Semana Santa, entrando a continuación los cofrades en la basílica mariana, donde será cantado un solemne Misereré (sic), pronunciando el ilustrísimo señor Deán del Cabildo, doctor Hernán Cortés Pastor. Seguidamente, el desfile del Pregón seguirá por la calle Don Jaime I, hasta la Plaza de España y por el Coso Alto y calle de Don Alfonso I, a la plaza de Sas, en la que se leerá, por segunda y última vez, el Pregón, tras de lo cual se reintegrará la comitiva a la Iglesia Parroquial de Santa Isabel.

Crisis de la religiosidad popular y sus consecuencias.

Tras la infinidad de iniciativas llevadas a cabo durante las décadas de 1940 y 1950, pronto iba a llegar un periodo muy difícil para la religiosidad popular en general y la Semana Santa de Zaragoza, en particular.

Es tiempo de "600", de apartamentos en la playa y la Semana Santa se transforma en un periodo cada vez menos religioso y más vacacional. Las cofradías de Zaragoza, como las de toda España, acusan globalmente un fuerte bajón de participación ya no sólo en sus actos procesionales sino también en su propia actividad, atravesando muchas de ellas serias dificultades para subsistir. Lógicamente, la Junta Coordinadora se vio afectada, de forma más agravante en su economía, de tal modo que durante años cesó su actividad [4].

Resulta curioso que, durante estos mismos años, Zaragoza se vuelque mucho más en la Semana Santa de uno de los municipios de la Archidiócesis (que no de la provincia) como Hijar que en la de la propia capital. Y es que en los años 1965 y 1967 se van a celebrar en las sedes de la Diputación Provincial y del Ateneo de Zaragoza (en el Casino Mercantil) respectivamente, los pregones de la Semana Santa de dicha localidad a cargo del canónigo Simón Calvo Pina y del escritor y poeta D. Francisco Montero Galvache. Incluso se organiza paralelamente un ciclo de actividades que incluye una exposición de pasos y enseres (cosa que, como veremos la Semana Santa de Zaragoza no pudo llevar a cabo hasta casi dos décadas después), sesiones académicas y proyección de la película en color y sonido “Semana Santa de Hijar” del cineasta Conrado Tomás [5].

Reorganización de la Junta Coordinadora y creación de nuevos actos.

A partir de 1973, la Junta Coordinadora intenta reestablecer su actividad y lleva a cabo dos iniciativas cruciales para el devenir de la Semana Santa de Zaragoza actual. Convencidos de que el tambor y el bombo son dos baluartes que sirven de tirón tanto para la asistencia a las procesiones en las calles como para nuevos ingresos en las cofradías, durante la mañana del domingo de Pasión, también llamado de "Lázaro" (por ser ese el evangelio que se proclama ese día)  se va a celebrar en el "Monumento de los Caídos" en la Plaza del Pilar una intensa jornada. A las 12:00 horas y ante la presencia de representantes de todas las cofradías con su correspondiente guión, D. José María Zaldívar, volvería a proclamar, como ya lo hiciera en 1957 y 1958, el Pregón de la Semana Santa y, a su conclusión, el desarrollo de la primera edición del Concurso de Tambores en el que participaron exclusivamente las secciones instrumentales de las cofradías de Zaragoza.

El éxito fue tal, que desde entonces y de forma ininterrumpida han venido celebrándose ambos actos. En 1974, el Pregón vuelve a las calles zaragozanas recuperando la esencia de la estructura inicial, es decir, procesión con representantes de las cofradías ataviados con hábito completo, guiones y, sobretodo, presencia cada vez más masiva de las secciones instrumentales. De las dos únicas secciones existentes en 1958 se pasan a catorce, junto a las secciones de heráldicas de la Cofradía del Silencio y de matracas de la del Ecce Homo. La distribución del cortejo seguía el orden del Santo Entierro, y por cada cofradía se establecía un tramo iniciado por el guión y faroles, sección instrumental y junta de gobierno.

Poco a poco, el Pregón va tomando auge y es precisa una mayor organización. De esta manera se tiene constancia que en 1975, se crea dentro de la Junta Coordinadora una comisión con los jefes de tambores de todas las cofradías, quedando designado como presidente del mismo al de las Siete Palabras, que por entonces era D. Luís Fernando Gómez Gascón. [1]

Desde 1976, el Pregón va a quedar incluido dentro de una serie de actos cuaresmales durante los días previos a la Semana Santa. Ese mismo año, tras la celebración del Pregón se va a llevar a cabo un Vía Crucis de todas las cofradías en las Murallas Romanas, mientras que en años posteriores se establece un calendario que empieza con la exaltación de instrumentos, triduo cuaresmal, Vía Crucis y Pregón. Sin embargo, el Pregón carece de repercusión más allá del "mundo cofrade", siendo un acto poco popular, casi interno de las cofradías. Muestra de ello, es que durante varios años, el Pregón es proclamado por consiliarios y capellanes de cofradías, quedando a veces incluido hasta dentro de la celebración eucarística.

De la visita de Juan Pablo II al Pregón actual.

El año 1982 va a ser fundamental en el transcurrir de nuestra Semana Santa. Dos acontecimientos va a significar el cambio a una Semana Santa moderna que aúna tradición, cultura y religión. Por un lado, por fin el Ayuntamiento de Zaragoza reconoce el valor artístico de nuestra Semana Santa autorizando la organización de la exposición dedicada a nuestras cofradías en el Palacio de La Lonja bajo el título “Arte en la Semana Santa”  y que tendría su secuela en la organizada tres años después en el mismo lugar esta vez bajo el título "Las Cofradías y la Semana Santa".

Por otro, la primera visita de Juan Pablo II a Zaragoza va suponer un explosión de la religiosidad popular de nuestra ciudad en la que las cofradías no podían faltar. De esta manera, la Junta Coordinadora organizó un acto de despedida del Santo Padre en la mañana del 7 de noviembre al que asistieron numerosísimos hermanos ataviados con hábito completo sin prenda de cabeza y miembros de las secciones de instrumentos que hicieron resonar sus tambores, bombos, timbales y trompetas. Tras el acto, se celebró a las 8 de la mañana una Eucaristía en la Basílica presidida por el Arzobispo de Zaragoza y concelebrada por los consiliarios de las cofradías [6].

Estos dos eventos van a dar una repercusión hasta ahora inédita de nuestra Semana Santa, tanto en la ciudad como fuera de nuestras fronteras. A ellos se debe unir la decisión de la Junta Coordinadora de delegar la organización del Pregón, de la exaltación de instrumentos y de los actos cuaresmales a una cofradía cada año, siguiendo el orden establecido en la Procesión del Santo Entierro. De esta manera, el Pregón de la Semana Santa de 1983 va a ser organizado por la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén, el de 1984 por la Institución de la Sagrada Eucaristía, 1985 por la Oración de Ntro. Señor en la Oración del Huerto y así sucesivamente. La Cofradía de la Entrada va a presentar un proyecto que en líneas generales se puede resumir [7]:

El pregón parte de la Iglesia de San Cayetano a las 8,15 de la tarde con la asistencia por parte de cada cofradía de Hermano Mayor, Consiliario, Junta de Gobierno con velas, el guión, faroles y seis miembros de la sección de instrumentos. En la Plaza del Justicia, el presidente de la Junta Coordinadora, D. José María García-Belenguer Valdés, lee el "Pregón anuncio de la Pasión" y, seguidamente, se concentran en la plaza saliendo de todas las calles que confluyen en la misma, los representantes de las secciones de instrumentos para hacer una especie de "romper la hora". Una vez formada la comitiva procesional se realiza el itinerario por las calles Manifestación, Alfonso I, Plaza del Pilar hasta el interior de la Basílica, en donde el Arzobispo de Zaragoza, Monseñor Elías Yanes Álvarez, junto a a los consiliarios de las cofradías celebran la Santa Misa jubilar con motivo del "Año Santo de la Redención" y la pronunciación del Pregón.

Estructura del acto que, prácticamente va a repetirse al año siguiente y sucesivos. La lectura del Pregón en un sitio cerrado se convierte en habitual y la Basílica del Pilar va a dejar paso a otras iglesias del centro de la ciudad, coincidiendo también con el periodo de obras de remodelación de las plazas del Pilar y La Seo. De esta manera, la Parroquia de Santiago el Mayor acoge el Pregón de 1985, la de Nuestra Señora del Carmen el de 1986, San Miguel en 1989, San Felipe y Santiago el Menor en 1990 y Santa Engracia en 1991.

También, durante esta época de revitalización el número de participantes en el Pregón va a multiplicarse. A la fundación de nuevas cofradías (Exaltación, Humillación -anteriormente la Cofradía del Stmo. Rosario ya había participado en los pregones de 1990 y 1991-, Humildad y Verónica) hay que unir la creación del grupo del Piquete de Honor que salió por vez primera en el Pregón de 1985 bajo la organización de la Cofradía de Ntro. Señor en la Oración del Huerto.

Son años de esplendor, pero también de maratonianas jornadas que comenzaban a las cinco de la tarde y que concluían más de cinco horas después. Recorridos excesivamente largos, pues todos comenzaban en San Cayetano (excepto el de 1986 que bajo la organización de la Cofradía del Prendimiento se inició en la Iglesia de Santo Tomás de Aquino del Colegio de los PP. Escolapios); se dirigían hacía la Basílica del Pilar, a cuyo interior accedía todo el cortejo procesional para realizar la ofrenda floral a la Virgen del Pilar; proseguían yendo hacia el templo donde se desarrollaba el pregón; y terminaba con el recorrido de retorno a San Cayetano. Además, el Pregón quedaba ampliando más allá de la lectura del mismo con la incorporación de proyecciones de diapositivas o interpretación de música sacra [8].

Esta incorporación de partes complementarias, ajenas a la proclamación del pregón propiamente dicho, los extensos recorridos y horarios, junto a los problemas organizativos originados por el reducido aforo de los lugares de celebración, hicieron que la Junta Coordinadora se replantease la estructura del mismo, estableciendo una serie de normas (en principio no escritas pero articuladas en un Reglamento aprobado finalmente en 2001) en las que el Pregón se proclama en la Plaza del Pilar y creando un nuevo acto para nuestra Semana Santa: la celebración de un acto paralitúrgico que este sí, se celebrara, inicialmente, en la Parroquia que fuera sede de la cofradía organizadora.

Así durante varios años, desde 1992 hasta 1997, la celebración de la Paraliturgia se desarrolló en la tarde del V Domingo de Cuaresma en las iglesias de la Presentación de la Virgen, Santa Gema, Nuestra Señora de la Almudena, San Pablo y San Antonio bajo la organización de las cofradías de la Llegada, Exaltación, Siete Palabras, Silencio y Crucifixión, respectivamente.

En 1997, y por iniciativa de la Cofradía del Descendimiento de la Cruz y Lágrimas de Nuestra Señora, la jornada del Sábado de Pasión da otro (y casi último) giro. A este día se traslada la celebración de la Paraliturgia, desarrollándose en el interior de la Real Capilla de Santa Isabel de Portugal (entonces, todavía en fase de restauración) y comenzando a las seis de la tarde, para a su conclusión, comenzar la procesión del Pregón con la novedad de que ya no accedería a la Basílica todo el cortejo procesional sino solamente los portadores de la canastilla de flores para la ofrenda a nuestra Patrona.

Este esquema es el que definitivamente ha quedado establecido, como decíamos, refrendado en cierta medida por el Reglamento del Pregón aprobado por la Asamblea de la Junta Coordinadora.

Tan sólo, y de manera excepcional, se han realizado ciertas modificaciones desde ese año 1997. Coincidiendo con el Gran Jubileo del año 2000 promulgado por Juan Pablo II, la Congregación de Esclavas organizó la Paraliturgia en la Capilla del Santo Cristo de la Catedral de La Seo, lugar desde donde salió un Pregón que, por vez primera, incorporó un guión propio de la Junta Coordinadora [9]. También, al año siguiente, la Hermandad de la Sangre de Cristo llevó a cabo la modificación del lugar de proclamación del pregón, efectuándose desde el balcón del Palacio Arzobispal ubicado en la Plaza de La Seo, al ser designado pregonero el Arzobispo de Zaragoza, Monseñor Elías Yanes.

La composición del cortejo procesional, como se podrá ver este mismo sábado 16 de abril de 2011, no ha variado excesivamente desde aquel lejano 1957. El cortejo lo abre, como indicábamos anteriormente, el guión de la Junta Coordinadora de Cofradías, que sustituyó a la bandera de la Hermandad de la Sangre de Cristo (que, desde entonces, ocupa su posición correspondiente junto a los demás guiones). Reglamentariamente es portado por un miembro de la Cofradía del Stmo. Ecce Homo, al ser esta la única cofradía que no tiene ningún componente en el "Piquete de Honor".

Excepcionalmente, como ocurrió en el año 2009 y lo volverá a hacer este 2011, encabeza la procesión una Cruz Procesional correspondiente a la Parroquia en donde se encuentra establecida canónicamente la cofradía organizadora y que manifiesta el carácter eclesial del acto.

Seguidamente, el guión de la cofradía organizadora junto a cuatro miembros de su Junta de Gobierno. Guión y Junta de Gobierno son también quienes representan a cada una de las cofradías, hermandades y congregaciones, ordenados por riguroso orden advocacional seguido en la Procesión del Santo Entierro y quedando divididos en dos tramos. Resulta curioso, pero a la vez revelador del proceso de revitalización del patrimonio de las cofradías como, salvo excepciones, las Juntas de Gobierno han pasado de llevar velas o hachas a hacerlo con cetros de majestuosa orfebrería.

Aunque la cofradía organizadora establece el orden exacto, que puede variar ligeramente, el gran núcleo del cortejo está compuesto por las secciones instrumentales. Participan la sección de heráldicas de la Cofradía del Silencio, la de matracas de la Cofradía del Stmo. Ecce Homo y la sección de carracas de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén. El grupo de instrumentos del Pregón está compuesto por cuatro tambores, un bombo y un timbal de cada cofradía, exceptuando los de aquella cofradía encargada de dirigir la sección y, que salvo excepciones en las que la cofradía organizadora carece de sección instrumental de tambores y bombos (Silencio, Ecce Homo, Sangre de Cristo), corresponde a la cofradía organizadora.

Su disposición también sigue las directrices del orden procesional. Encabeza los responsables de dirigir la sección, quienes también dirigen diferentes grupos, seguido de filas de cuatro tambores de la misma cofradía [10]. Bombos y timbales componen sendos grupos de forma conjunta.

La sección ejecuta una serie de marchas creadas para tal fin. Tres marchas son un compendio de las marchas más características de cada una de las cofradías. También se incorporó al repertorio en 1992 una marcha con la intención de que fuera una seña de identidad común de todas las cofradías zaragozanas. Así, con la colaboración de todos los jefes de instrumentos, la Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz coordinó la creación de la marcha "Zaragoza", que hoy en día ha transcendido de tal manera que es tocada en los desfiles procesionales propios de cada cofradía. Con esta misma intención, la Cofradía de la Coronación de Espinas promovió la creación de una nueva marcha en 2009, bajo el nombre de "Pregonera".

Completa el acompañamiento musical [11], el llamado "Piquete de Honor de la Junta Coordinadora de Cofradías", también conocido como "Intercofradías", precisamente por está compuesto por tambores, timbales y cornetas de todas las cofradías que tienen sección propia de estos instrumentos. Como decíamos anteriormente, este grupo participó por vez primera en 1985, habiéndose creado antes, no sin cierta polémica, por iniciativa de la Cofradía de Ntro. Señor en la Oración del Huerto y bajo la responsabilidad de José Antonio Simón, Eduardo Morata y José Luís Martínez, comenzando sus ensayos en el torreón de la Iglesia de Ntra. Sra. del Portillo. [12]

Actualmente es dirigido por Tomás Ponz, de la R.M.I. y A. Cofradía de la Esclavitud de Jesús Nazareno, y su repertorio está compuesto de piezas clásicas para tambores y cornetas, junto a adaptaciones de grandes obras de la música sacra y creaciones propias. De entre estas últimas destacan sobremanera las marchas "Pregón 99" y "Bodas de Plata", esta creada en 2009 con motivo de la celebración del XXV Aniversario fundacional del grupo. Precisamente, con motivo de tal efeméride, fue estrenado un banderín de diseño y bordado similar al guión de la Junta y que desde entonces encabeza el grupo.

Notas de Referencia:

[1] Rabadán Pina, Mariano: “Cincuenta Años de Tambor en la Ciudad de Zaragoza” (Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista, 1996).

[2] Julve Ortiz, Mariano: “Origen de la Junta Coordinadora” en “Semana Santa en Zaragoza”, nº 10 (Comisión de Cultura de la Junta Coordinadora de Cofradías de la Semana Santa de Zaragoza, marzo 2010).

[3] López Calvera, Manuel: “Apuntos históricos del Pregón de la Semana Santa de Zaragoza” en “Semana Santa en Zaragoza”, nº 10 (Comisión de Cultura de la Junta Coordinadora de Cofradías de la Semana Santa de Zaragoza, marzo 2010).

[4] Aquilué Gallén, José Fernando y Miravete de Marco, Francisco Javier: “Una ciudad y una Semana Santa”. Programa de Actos de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén. 1983.

[5] “Pregones de la Semana Santa de Hijar, de interés Turístico Nacional”. Publicaciones de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja, 1972.

[6] Este acto prácticamente se volvió a llevar a cabo de la misma forma dos años después, el 11 de octubre de 1984 durante la segunda visita apostólica de Juan Pablo II a Zaragoza.

[7] Programa de Actos de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén, 1983.

[8] Durante el desarrollo del Pregón de 1990 en la Parroquia de San Felipe, intervino la Polifónica Miguel Fleta con dos partes, la primera en honor de la Virgen de las Angustias y la segunda en honor del "Ecce Homo".

[9] Este guión confeccionado por las MM Oblatas de Cristo Sacerdote de Zaragoza bajo diseño de Rut Fau, en colores blanco y morado fue en realidad estrenado el 11 de marzo de 2000, con motivo de la peregrinación de las cofradías de Zaragoza a la Basílica del Pilar en el Jubileo del año 2000.

[10] En el Pregón organizado por la R.P.A.I. y P. Cofradía del Señor Atado a la Columna en 2009, se alternó la disposición quedando entremezcladas todas las filas con miembros de diferentes cofradías. También ese mismo año, se introdujeron novedades en el recorrido procesional, yendo directamente a la C/ Don Jaime por Espoz y Mina.

[11] De forma también extraordinaria han participado en algunas ocasiones otros grupos o bandas musicales. En 2001, se homenajeó a la sección de tambores de la Cofradía de la Siete Palabras, participando un piquete de hermanos veteranos con antiguos tambores con parches de piel. Llamativa también fue la presencia de la recién creada Banda de Cornetas y Tambores Jesús de la Humildad y de Banda de Música que interpretó la obra del pregonero de aquel año, el compositor D. Abel Moreno, “Semana Santa en Zaragoza” en el desarrollo del Pregón de la Semana Santa 2007, organizada por la Hermandad y Cofradía de Ntro. Señor Jesús de la Humildad. También, es ya tradicional en nuestra Semana Santa y también en el Pregón que al paso de la procesión por el Coso, el carillón de la Diputación Provincial de Zaragoza, interprete alguna pieza sacra.

[12] “25 años del Piquete de Honor” en “Semana Santa en Zaragoza”, nº 9 (Comisión de Cultura de la Junta Coordinadora de Cofradías de la Semana Santa de Zaragoza, marzo 2009).

 

Licencia Creative Commons El texto "Pregón de la Semana Santa" creado por David Beneded Blázquez para www.jesusdelahumillacion.org, se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 3.0 España. Zaragoza, 2011-2016.

Fotografía principal: momentos del desarrollo del Pregón de la Semana Santa 2011, organizado por nuestra Cofradía por delegación de la Junta Coordinadora de Cofradías de la Semana Santa de Zaragoza (fotografía de Jorge Sánchez). Fotografías secundarias: pregón de la Semana Santa de Zaragoza del año 1974 con representantes de la Cofradía del Señor Atado a la Columna y, tras ellos, de la Coronación de Espinas (fotografía propiedad de David Beneded); desarrollo de la procesión del Pregón del año 1990 en donde se puede apreciar que todavía no existía nuestra Cofradía ni otras fundadas con posterioridad (fotografía de David Beneded); representantes de nuestra Cofradía portando hachas en uno de los pregones de los años 90 del siglo pasado (fotografía de Ángel Beneded).